jueves, 9 de agosto de 2012

Sueños

Aunque no escriba desde hace meses, estoy viva. Me sumergí en las profundidades marinas para recuperar mi corazón, no se ahogó, no me convertí en Ophelia, aunque haya días en los que aún tenga que hacerle el boca a boca para recuperarlo del todo. Este corazón ha tragado demasiada agua en su vida.

Comparto una frase que escuché en una película y me marcó bastante y a la vez me ayudó hará 7 meses… Es la frase más dura y sabia que pueden decirte:
“Tu persigues a “x”. ¿Y a tí? ¿A ti quien te persigue? Nadie.”


Un tiempo después recuperé la tranquilidad de haber vuelto a ver la luz. Ese brillo que se había quedado atrapado en el corazón. Un sentimiento transformado gracias al tiempo. Tiempo es luz, siempre hay un rayo de luz. La luz de tu felicidad individual, de amarte a ti mismo sobre todo lo demás.

¿No es bastante complicado todo como para tener que luchar también contra nosotros mismos? La eterna lucha entre el corazón y la razón… La eterna búsqueda del amor inmortal.
Los cambios. La espera. Un sueño. Un sentimiento. Una vida, la de ser soñadora. Una romántica empedernida buscando a su alma gemela, esa persona especial, mágica, única, para entregarle el corazón por siempre jamás, para compartirse hasta el fin de sus días y de sus muertes. Pero a la vez una humana más, la necesidad de ser feliz, de controlar su vida, de vivir mil experiencias…


Sentir que tu vida está estancada. El estanque de tu soledad, dónde has volcado todos tus sueños, ese mismo estanque donde se va ahogando el corazón, dónde tu vida se hunde.
Días en los que te sientes inmersa en ese estanque.

La vida pasa, el pasado vuelve = Nostalgia, otra palabra maldita, la de recordar tiempos pasados, tiempos felices y desdichados. Personas que nunca han querido ver a través de tus ojos. Imposibles, palabra maldita también, aunque siempre haya querido pensar que no hay nada imposible, que ¿por qué no iba a ser posible? (Frase de otra película: “Solo es imposible si lo crees”) sí que hay cosas imposibles.

Luchar por tus sueños… Ver que sobrevives, que estás en medio del camino hacia tus sueños, pero que no avanzas, que tu mayor deseo, tu pasión, tampoco te corresponde, que parece otro amor platónico. Sientes que no haces nada para vencer, que la amas en silencio, y necesitas gritarlo a los cuatro vientos, mostrando lo que ves y sientes a través de su objetivo, evolucionar, despegar...


Ir a un lugar, pensar, dejar tu mente en blanco, llorar, reir, fotografiar. Clavar tu mirada a través del objetivo de la cámara y llegar a ese momento zen… Encontrar el relax. 


Gira - Marlango