Comparto una frase que escuché en una película y me marcó bastante y a la vez me ayudó hará 7 meses… Es la frase más dura y sabia que pueden decirte:
“Tu persigues a “x”. ¿Y a tí? ¿A ti quien te persigue?
Nadie.”
Un tiempo después recuperé la tranquilidad de haber vuelto a
ver la luz. Ese brillo que se había quedado atrapado en el corazón. Un
sentimiento transformado gracias al tiempo. Tiempo es luz, siempre hay un rayo
de luz. La luz de tu felicidad individual, de amarte a ti mismo sobre todo lo
demás.
¿No es bastante complicado todo como para tener que luchar también
contra nosotros mismos? La eterna lucha entre el corazón y la razón… La eterna
búsqueda del amor inmortal.
Los
cambios. La espera. Un sueño. Un sentimiento. Una vida, la de ser soñadora. Una
romántica empedernida buscando a su alma gemela, esa persona especial, mágica,
única, para entregarle el corazón por siempre jamás, para compartirse hasta el
fin de sus días y de sus muertes. Pero a la vez una humana más, la necesidad de
ser feliz, de controlar su vida, de vivir mil experiencias…
Días en los que te sientes inmersa en ese estanque.
La vida pasa, el pasado vuelve = Nostalgia, otra palabra
maldita, la de recordar tiempos pasados, tiempos felices y desdichados. Personas
que nunca han querido ver a través de tus ojos. Imposibles, palabra
maldita también, aunque siempre haya querido pensar que no hay nada imposible,
que ¿por qué no iba a ser posible? (Frase de otra película: “Solo es imposible
si lo crees”) sí que hay cosas imposibles.
Luchar por tus sueños… Ver que sobrevives, que estás en
medio del camino hacia tus sueños, pero que no avanzas, que tu mayor deseo, tu
pasión, tampoco te corresponde, que parece otro amor platónico. Sientes que no
haces nada para vencer, que la amas en silencio, y necesitas gritarlo a los
cuatro vientos, mostrando lo que ves y sientes a través de su objetivo,
evolucionar, despegar...
Ir a un lugar, pensar, dejar tu mente en blanco, llorar, reir, fotografiar.
Clavar tu mirada a través del objetivo de la cámara y llegar a ese momento zen… Encontrar el relax.
Gira - Marlango